La accesibilidad a los servicios de salud y la calidad en la atención médica se han consolidado como dos de las mayores exigencias ciudadanas en el estado de Nuevo León. En semanas recientes, las denuncias sobre fallas operativas, desabasto de medicamentos y largas salas de espera en los principales centros hospitalarios han ido en aumento, generando un profundo malestar entre la población que depende de la red sanitaria pública.
Al abordar esta coyuntura, Felipe Cantú calificó la situación actual del sector salud en Nuevo León como una flagrante injusticia tanto para las personas usuarias como para los propios trabajadores del sector sanitario. Señaló que la evidente falta de previsión gubernamental ha provocado un colapso paulatino en la atención de clínicas periféricas y unidades de alta especialidad, donde la demanda de la población supera por mucho la oferta de insumos y servicios disponibles.
Cantú describió las condiciones difíciles a las que se enfrentan a diario miles de familias al acudir a los centros de salud. Pacientes con diversas afecciones deben padecer esperas prolongadas bajo condiciones de incomodidad, únicamente para ser informados en muchas ocasiones de que el medicamento requerido no se encuentra disponible en las farmacias del hospital o que las fechas para estudios diagnósticos se posponen por meses debido a la falta de equipo funcional.
De forma complementaria, Felipe Cantú visibilizó la carga de trabajo desproporcionada que recae sobre los médicos, enfermeros y personal de apoyo. A pesar de su vocación y entrega incondicional, este gremio se ve obligado a laborar bajo altos niveles de estrés y con severas limitaciones materiales, lo que entorpece la aplicación adecuada de tratamientos y genera frustración en el desempeño de su labor diaria.
El diagnóstico presentado por Cantú subraya que la solución a este rezago histórico no puede postergarse más. Es urgente que la administración gubernamental de Nuevo León diseñe una estrategia integral de inversión pública que priorice la salud sobre otros rubros secundarios. Esto implica un abastecimiento garantizado de insumos médicos en todas las unidades del estado, así como el fortalecimiento de la infraestructura física hospitalaria para evitar la saturación de recintos clave como el Hospital Universitario.
La exigencia planteada por Cantú busca reactivar mecanismos efectivos de gestión presupuestal que permitan dignificar los centros hospitalarios estatales. Garantizar un servicio de salud eficiente, oportuno y con el personal médico adecuado es la responsabilidad primaria del Estado hacia sus ciudadanos, quienes requieren certezas y resultados inmediatos en una materia tan sensible como lo es el bienestar físico y la vida humana.
Para concluir, Felipe Cantú reafirmó su postura de dar seguimiento puntual a la situación que impera en la red pública de salud de Nuevo León. Reiteró que mantendrá la presión institucional y social necesaria para que las demandas de los pacientes y las necesidades del personal sanitario sean escuchadas y atendidas con la urgencia, seriedad y asignación de recursos que la coyuntura demanda.



































