Ya basta de medir fuerzas: El Congreso y el Gobernador deben dejar de pelear, señala Felipe de Jesús Cantú

El panorama político en Nuevo León se ha convertido en un escenario de tensiones diarias donde el ciudadano común es el principal afectado. Mientras las calles demandan soluciones a los problemas de transporte y seguridad, el Gobierno del Estado y el Congreso local parecen atrapados en una disputa por ver quién tiene más poder, una situación que Felipe de Jesús Cantú criticó abiertamente por la falta de madurez de los involucrados.

Durante una intervención en medios, Cantú fue directo al señalar que la relación actual entre el Gobernador y los diputados locales está estancando el desarrollo del estado. Explicó que el próximo periodo de gobierno dependerá enteramente de la capacidad que tenga el Congreso para colaborar, algo que hoy en día parece lejano debido a los constantes bloqueos y descalificaciones mutuas.

Para el político, este escenario de rivalidad constante no hace más que desgastar las instituciones públicas. “Me parece que eso está equivocado”, apuntó al referirse a la dinámica de confrontación que domina la agenda pública de Nuevo León, comparando el comportamiento de las autoridades con un “juego de niños” enfocado en ver quién se impone sobre el otro, en lugar de buscar consensos.

Finalmente, Cantú hizo un llamado a la unidad y a la responsabilidad política de todas las autoridades electas en la entidad. Aseguró que la única forma de que a Nuevo León le vaya bien es que tanto el gobernador como los alcaldes, síndicos, regidores y legisladores dejen de lado las diferencias partidistas y enfoquen sus esfuerzos en un solo objetivo: entregar resultados reales y eficientes a la ciudadanía que depositó su confianza en ellos.