Un reciente informe indica que el 90% de las cárceles estatales del país están siendo controladas por internos, quienes manejan cuotas y actividades dentro de estos centros penitenciarios.
Según información publicada por, esta situación se debe a problemas de corrupción, sobrepoblación y la falta de custodios en las instalaciones penitenciarias.
Expertos en temas penitenciarios han señalado que el control que ejercen los internos no solo afecta la seguridad dentro de las cárceles, sino que también impacta en el sistema de justicia y en la reinserción social de los reclusos.
La relevancia de este informe radica en la necesidad urgente de reformar el sistema penitenciario, el cual enfrenta múltiples desafíos que requieren atención inmediata.
La situación actual plantea interrogantes sobre las políticas de seguridad y el manejo de la justicia en el país, lo que podría llevar a un análisis más profundo sobre la efectividad de las reformas en este ámbito.



































