En un esfuerzo por combatir el crimen organizado, las autoridades de Tamaulipas han decomisado un total de 293 cámaras de videovigilancia en los primeros cinco meses de este año.
De acuerdo con información publicada por, la mayoría de estos dispositivos fueron recuperados en las ciudades de Reynosa y Matamoros, zonas que han sido identificadas como focos de actividad delictiva.
Este decomiso es parte de una serie de operativos realizados por las fuerzas de seguridad del estado, que buscan desmantelar la infraestructura tecnológica utilizada por grupos criminales.
La relevancia de estas acciones radica en la necesidad de restablecer la seguridad en la región, que ha enfrentado un aumento en la violencia relacionada con el narcotráfico.
Con estas medidas, las autoridades pretenden enviar un mensaje claro sobre su compromiso en la lucha contra el crimen organizado y la protección de la ciudadanía.




































