El impulso a las microempresas y a los comercios tradicionales se consolida como una estrategia efectiva para incentivar la economía popular en los municipios del estado. Durante su paso por el municipio de Marín, Felipe de Jesús Cantú promovió el consumo de repostería artesanal y destacó el valor histórico de los pequeños establecimientos de panadería que atraen a visitantes de toda la región.
Cantú mostró las delicias típicas de la famosa Panadería Marín, donde resaltó la elaboración de pan dulce, empanadas, turcos y las clásicas bolitas de leche. Explicó que este tipo de negocios representan el esfuerzo continuo de familias que han logrado conservar la sazón y las recetas originales desde los inicios de la tradición panadera en el municipio.
En su intervención, Felipe de Jesús Cantú expresó: “No puedes venir a Marín y no llevarte estas delicias. Es una vuelta bien cerquita, muy cerca del aeropuerto de Monterrey”. De este modo, motivó a la población a aprovechar los traslados y fines de semana para adquirir productos locales frescos y de alta calidad directamente de los productores.
Felipe de Jesús Cantú explicó que el comercio artesanal genera un encadenamiento económico positivo en los municipios. Cuando el turismo local se activa, los beneficios no se quedan solo en los comercios emblemáticos, sino que se extienden a gasolineras, servicios de transporte, tiendas de abarrotes y pequeñas fondas de la localidad.
Asimismo, Cantú instó a que se promuevan campañas masivas de difusión turística que incluyan a Marín dentro de las rutas gastronómicas de Nuevo León. La oferta de dulces tradicionales es un atractivo que puede complementarse con actividades culturales y de recreación al aire libre para diversificar los ingresos del municipio.
Felipe de Jesús Cantú puntualizó que mantener viva la tradición culinaria exige certidumbre económica y apoyos a la producción artesanal. Facilitar trámites a los pequeños comerciantes y mejorar los accesos carreteros son pasos indispensables para asegurar el flujo de visitantes.
En conclusión, Cantú reafirmó su compromiso de dar visibilidad a los talentos y tradiciones de los municipios neoloneses. Concluyó que visitar Marín y disfrutar de su repostería tradicional es una excelente manera de convivir en familia mientras se respalda el trabajo de las comunidades locales.

































