El medio ambiente necesita empresas que cambien su forma de pensar

Nadie ignora que el ser humano y su progreso desmesurado está dejando una huella terrible en nuestro planeta. Con solo escuchar a los expertos, vemos cómo estamos provocando un daño casi irreparable en nuestro ecosistema, provocando entre muchos efectos un calentamiento global sin precedentes y su consecuente impacto en el cambio climático, como indican diversos informes de organismos como la NASA.

Nuestro estilo de vida, que se caracteriza por una escasa conciencia ecológica, está contaminando los océanos y el agua, nuestra principal fuente de vida.

Si a esto le sumamos, que en las próximas décadas pasaremos de los 7.000 a los 11.000 millones de personas viviendo y contaminando el planeta, es lógico predecir lo que ocurrirá en pocos años: ¡se producirá el colapso de nuestro hábitat natural!

De hecho, si todo el planeta consumiera como España, no solo acabaríamos con todos los recursos naturales en un año, sino que necesitaríamos más de dos planetas para abastecernos.

Es más que evidente que estamos abocados a un desastre de dimensiones catastróficas, si no actuamos urgentemente. Sin ir más lejos, esta pandemia del Covid19 no es más que un pequeño aviso de la fragilidad de nuestra especie, y de lo rápido que podemos aniquilarla, si no hacemos un profundo ejercicio de redefinición de nuestro modelo de vida.

Y uno de los elementos clave de ese nuevo modelo de vida, causante de la situación actual, es el modelo productivo, la empresa.