Sin agua ni luz: Así es la dura realidad que se vive en los cerros de Escobedo

Subir el cerro para llegar a casa, caminar entre la tierra para ir a la escuela y pagar el doble por una bolsa de cemento nomás por el flete. Esa es la realidad en Pedregal del Topo Chico, en Escobedo, una comunidad que parece invisible para las autoridades estatales y municipales, pero que fue recorrida por Felipe de Jesús Cantú para escuchar de primera mano a los vecinos.

Durante la plática, las familias expresaron su frustración ante la falta de regularización de sus terrenos, lo que les impide acceder a servicios formales de agua y luz. “A veces pensamos que la tenemos difícil abajo con el tráfico, pero aquí arriba ni camiones entran cuando llueve porque todo se resbala”, explicaron durante el recorrido.

Uno de los problemas más graves expuestos es la falta de un medidor colectivo de agua, una solución temporal que aliviaría la escasez pero que las instituciones no han querido instalar. Como consecuencia, el desabasto golpea el día a día de los niños y adultos mayores del sector.

Ante esta situación, Cantú lanzó una crítica a los encargados de gobernar el estado, señalando que mientras algunos están ocupados en redes sociales, las familias de Nuevo León siguen esperando que se pongan a trabajar en serio en las calles donde más se necesita.