La aparición de la política transexual Yulia Alióshina, de 31 años, como miembro destacado del partido Iniciativa Ciudadana ha hecho temblar uno de los baluartes más fuertes de Rusia: su sistema político. Apenas un mes después de ser elegida presidenta de la región de Altai -y a pesar de que los parlamentarios no le permitieron entrar en la sesión-, su elección causó sensación a nivel internacional por romper las normas que impiden a las personas abiertamente LGBT+ ocupar altos cargos en su propio país.
































