El Canciller Roberto Velasco negó que México esté ensamblando automóviles con componentes provenientes de China, respondiendo así a las recientes acusaciones de Estados Unidos.
De acuerdo con información publicada por, Velasco destacó que las afirmaciones de la administración estadounidense no tienen fundamento y reafirmó el compromiso de México con la calidad y la transparencia en su industria automotriz.
Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión comercial entre ambos países, donde las preocupaciones sobre la seguridad y la calidad de los productos han tomado protagonismo.
El sector automotriz es crucial para la economía mexicana, representando una parte significativa de las exportaciones del país. Por ello, la defensa de la integridad de sus productos es considerada vital para mantener la confianza de socios comerciales.
La postura del gobierno mexicano busca, no solo desmentir las acusaciones, sino también fortalecer la relación comercial con Estados Unidos, un mercado clave para la industria automotriz mexicana.


































