Películas basadas en historias reales que cambiaron bastante la realidad

Lo sabemos: muchas veces la realidad supera la ficción. Hollywood también lo sabe, por eso continuamente se sirve de historias verdaderas como punto de partida para sus producciones, aunque para lograr un mejor efecto en el espectador muchas veces terminen distorsionando la realidad.

Estas distorsiones pueden ir desde licencias poéticas (como por ejemplo, darle al protagonista una canción favorita que convenientemente anticipe el curso que tomará su historia) hasta una completa modificación de la historia con respecto a la realidad. Es el caso, por ejemplo, de las películas de El Conjuro, donde las historias de los Warren se modifican totalmente para darle una estructura de tres actos (con Planteamiento, Desarrollo y Desenlace) en lugar de dejarlo abierto como figura realmente en los archivos.

Pero mientras los archivos de los Warren podemos darlos por buenos en el cine, por tratarse de eventos paranormales, este listado presenta historias supuestamente reales, con personas reales, cuyas historias se pueden corroborar realmente pero que cambiaron por completo la historia para hacer una película entretenida.

La novicia rebelde (The Sound of Music, 1965)

Este clásico musical que colocó a Julie Andrews como un referente inmediato está inspirado por los Von Trapp, una familia austriaca con debilidad por el canto que huyó de su país cuando los nazis comenzaban su ascenso. Y eso es todo lo real que encontraremos en la película, pues desde los roles de los padres modificados para servir a la historia, mostrando a María Von Trapp como la accesible y maternal en contrario a la dura disciplina del capitán (cuando en realidad era al revés) hasta el clímax de la película, con la familia huyendo cruzando los Alpes (en realidad sólo se subieron a un tren y salieron del país cómodamente).

Una mente brillante (A Beautiful Mind, 2001)

Esta película de Ron Howard le valió un Oscar a su protagonista, Russell Crowe. Es la historia del matemático y Premio Nóbel John Forbes Nash, quien logró imponerse como una figura influyente en matemáticas y economía a través de su teoría de juegos mientras se sobreponía a la esquizofrenia. Sin embargo, la película exagera mucho el padecimiento de Nash, inventa totalmente sus alucinaciones con agentes del gobierno y el Departamento de Defensa, dulcifica demasiado el aspecto de su matrimonio y, convenientemente, deja fuera su postura anti-semita.

Atrápame si puedes (Catch Me if You Can, 2002)

La curiosa historia de Frank Abagnale, un estafador de la vida real, es tan fascinante que incluso sirvió de inspiración para una serie televisiva. Sin embargo, Hollywood necesitaba aún más. Para empezar, el personaje de Tom Hanks en realidad no existió: es una combinación de varios agentes del FBI que, a lo largo de su carrera, persiguieron a Frank. Por esto, es obvio que las llamadas navideñas también fueron inventados, incluso, a decir del estafador, «hubiera sido una estupidez». Además, la extraña relación entre el personaje de Leonardo DiCaprio y su padre, interpretado por Christopher Walken, no era ni remotamente tan conmovedora: de hecho, una de las primeras víctimas de Frank fue su propio padre.

En busca de la felicidad (The Pursuit of Happiness, 2006)

Esta historia sobre un padre y su hijo, comenzando literalmente en las calles y elevándose al éxito a fuerza de trabajo duro y perseverancia, marcó la carrera de Will Smith y el inicio de la de Jaden, su hijo. Es la historia de Chris Gardner, un empresario e inversionista exitoso que comenzó viviendo en la calle y vendiendo escáneres médicos, tratando de cuidar a su hijo pequeño. Sin embargo, la historia fue bastante dulcificada para lograr la impresión que esperaban: el verdadero Gardner tuvo a su hijo mientras estaba casado con otra mujer, estuvo alejado de él por varios meses, enfrentó acusaciones de abuso doméstico e incluso vendió drogas para sobrevivir, además de ser consumidor frecuente de cocaína.

El último rey de Escocia (The Last King of Scotland, 2006)

Una cinta multipremiada, protagonizada por Forest Whitaker y James McAvoy. La cinta gira en torno al dictador ugandés Idi Amin, quien se hacía llamar «El Último Rey de Escocia», y su amistad con su médico personal Nicholas Garrigan, quien se convertiría en confidente del gobernante. En la película se retratan las atrocidades que el genocida emprende contra la población de su país. ¿El problema? El personaje de Garrigan nunca existió, y los eventos de la película son una mezcla de anécdotas reales y ficción.

Un sueño posible (The Blind Side, 2009)

Basada en las dificultades reales del futbolista profesional Michael Oher, la película se narra desde la perspectiva de Leigh Anne Tuohy, una mujer blanca de clase media alta en Texas que adopta a un joven afroamericano tras enterarse de que vive prácticamente en la calle tras ser abandonado por su madre biológica. La película le ganó un Oscar a Sandra Bullock, pero el propio Oher declaró que exagera demasiado la manipulación sentimental y que lo retrata como si fuera un tonto que no sabía jugar futbol, aunque él practicaba ese deporte desde los 14 años.

Argo (2012)

Una increíble historia, que le valió reconocimiento a Ben Affleck como director tras una ausencia de las pantallas. La película retrata una la operación real de inteligencia, liderada por la CIA que se hizo pasar por un equipo de cineastas en búsqueda de una locación para una cinta de ciencia ficción, a fin de rescatar a un grupo de rehenes americanos de Irán. Sin embargo, la multipremiada cinta es muy liberal con su versión de la historia, al grado de eliminar casi por completo la participación del gobierno canadiense que, de acuerdo con el mismo ex-presidente Jimmy Carter, implicó en la realidad el 90% del total de la operación.

Capitán Phillips (Captain Phillips, 2013)

Esta película fue adaptada de un libro, por lo que la adaptación ya tiene un margen de duda. Esta historia del barco Maersk Alabama, secuestrado en 2009 por piratas en las costas de Somalia, narra cómo el heroico Capitán Phillips insistió a su tripulación en mantenerse alejados de la costa y, cuando atacaron los piratas, rescató el barco y se entregó voluntariamente como rehén a los piratas. Sin embargo, de acuerdo con los miembros de la tripulación, la realidad fue a la inversa: Phillips fue el que insistió en navegar cerca de la costa de Somalia y el heroísmo de su personaje en la cinta cae muy lejos de la realidad.

Todos sabemos que no debemos creer todo lo que vemos en las pantallas pero en estos casos, ¿qué podemos pensar, cuando el «basado en una historia real» debería decir «lejanamente basado en una historia más o menos real»?

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