El presidente Andrés Manuel López Obrador cuestionó cómo podría tener el control del Poder Judicial de Estados Unidos si no se atreve a dar instrucciones a la Procuraduría General de la República en México, en respuesta a las declaraciones del director editorial de El Universal, David Aponte, sobre un juicio en Estados Unidos que involucra a Genaro García Luna.
Argumentó que por tratarse de una autoridad judicial de otro país, no puede inmiscuirse y afirmó que nunca antes trató con García Luna.
El Presidente reprochó que otros gobiernos utilicen su poder sobre los medios de comunicación en su contra y recordó su decisión de visitar todos los pueblos de México como un acto de suerte o destino que le permitió no ser olvidado del todo durante su periodo de campaña, cuando las élites poderosas lo daban por muerto políticamente debido a la falta de cobertura periodística de los principales medios de comunicación de la época.
Aponte había declarado en una entrevista con Ciro Gómez Leyva que lo que estaba haciendo el gobierno de Estados Unidos parecía pura propaganda apoyada por el embajador Ken Salazar a favor del gobierno de López Obrador.































