El cambio climático y el coronavirus ¿dudas?

Muchos se preguntan si la actual crisis de salud puede transformarse en una oportunidad para dar forma a un mundo más sostenible. Lo vimos con el reto lanzado por la OMM para tratar de mantener los niveles de emisiones en las cifras que se están consiguiendo estos días de coronavirus.

Estos son algunos de los titulares en los que se habla del COVID-19 como catalizador o inhibidor del cambio climático.

¿Puede ser el cambio climático la causa del coronavirus? Hay científicos que se han planteado esta cuestión, entre ellos, la profesora Katharine Hayhoe. En sus reflexiones, publicadas a través de la red social Twitter, explica que, aunque “algunas enfermedades, como el Zika, se transmiten por animales como los mosquitos y las garrapatas y se puede esperar que se propaguen a medida que aumenta el calentamiento del planeta, pero son los humanos quienes transmiten COVID-19, por lo que el cambio climático no está afectando significativamente la propagación de la enfermedad”.

En esta misma línea, un artículo de WWF aborda el efecto de la pérdida de biodiversidad en la propagación de pandemias, lo que implica que la propagación de nuevas enfermedades como el Ébola, el SIDA y el SARS se ve directamente afectada por la destrucción de los ecosistemas naturales.

¿La contaminación del aire empeora las consecuencias del COVD-19 en la salud humana? Son muchos los científicos que defienden que podría haber una correlación entre las tasas de contaminación y mortalidad para los pacientes con Covid-19.

De hecho, se ha comprobado que la contaminación del aire hace que las personas sean más susceptibles a las enfermedades respiratorias. Una mirada a la epidemia pasada de SARS en China encontró que los pacientes de regiones con alta contaminación del aire tenían «el doble de probabilidades de morir de SARS» en comparación con los pacientes de regiones con aire más limpio. El profesor Hayhoe define el cambio climático como un » multiplicador de amenazas» que empeora muchos de nuestros problemas. Y un artículo en el diario italiano, Il Sole 24 Ore, ofrece un análisis detallado de los efectos de las altas concentraciones de Pm10 (partículas muy pequeñas que se encuentran en el polvo y el humo) en la propagación del virus.

El artículo proporciona datos preliminares que identifican una correlación entre los niveles superiores a los legales de Pm10 y el número total de infecciones por Covid-19.

¿Puede el COVID-19 tener consecuencias positivas para el cambio climático? En lo que todos los medios de comunicación coinciden es que las medidas de confinamiento establecidas para frenar la expansión del coronavirus están disminuyendo de forma drásticas las emisiones.

En este sentido, el Centro para la Investigación Internacional del Clima asegura que «existe un fuerte vínculo entre la actividad económica y las emisiones globales de dióxido de carbono, debido al predominio de las fuentes de energía de combustibles fósiles».

«Este acoplamiento sugiere que podríamos tener una sorpresa inesperada debido a la pandemia de coronavirus: una desaceleración de las emisiones de dióxido de carbono debido a la reducción del consumo de energía».