De cara a las profundas transformaciones políticas, demográficas y sociales que vive la entidad, Felipe de Jesús Cantú expuso las características esenciales que, desde su perspectiva y experiencia, debe reunir una administración pública moderna para responder de manera efectiva y oportuna a los retos actuales de la ciudadanía en Nuevo León.
Cantú Rodríguez puntualizó que el estado ya no requiere de gobiernos ensimismados o de proyectos puramente cosméticos; por el contrario, necesita una administración de corte eminentemente humano, cuyo propósito central sea ayudar directamente a la población e involucrar de forma activa a los ciudadanos en los procesos de planeación y toma de decisiones. El líder político manifestó que un modelo de gobernanza abierto y participativo es la única vía real para superar las falsas expectativas y generar dinámicas de desarrollo sostenible a largo plazo.
El exlegislador federal argumentó que la apertura democrática y la inclusión comunitaria robustecen el quehacer gubernamental. Cuando la ciudadanía se apropia de las decisiones, se garantiza que las políticas públicas se diseñen desde y para las necesidades reales de los sectores productivos, las colonias populares y las familias neolonesas, logrando así un gobierno con verdadera legitimidad social.



































