Tragedias como la vivida Torreón no ocurren sin señales previas

Se ha dado a conocer que antes de abrir fuego, el niño de 11 años que mató a una maestra y luego se suicidó en un colegio había prendido focos rojos que ignoraron los responsables de vigilar su entorno y su desarrollo.

Tanto psicólogos y psiquiatras consultados por el portal del periódico ‘Excélsior’ coincidieron en que ningún caso de violencia se presenta sin que haya signos previos.

Según en declaraciones para el portal “No pasa que un día alguien se despierte y se le ocurra atentar contra sus compañeros o contra él mismo”, afirmó Feggy Ostrosky, directora del laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Autoridades reportaron que el niño tenía armas de juguete en casa de sus abuelos, con quienes vivía debido a que su madre murió hace tiempo y su padre está ausente. También señalan la influencia de un videojuego violento y su obsesión con la masacre de Columbine.

 

Sus compañeros afirmaron que, justo antes de cometer el ataque, el menor advirtió: “Hoy va a ser el día”. Inés Nogales indicó que las carencias afectivas desde el hogar y el bullying también pueden detonar la violencia en los menores.

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