El Mundial de fútbol, que comenzará el 11 de junio, tiene un horario que no interferirá con las actividades escolares, excepto el partido inaugural.
De acuerdo con información publicada por Reforma, los juegos programados para la mayoría de los días no coincidirán con las horas de clase, lo que permite que los estudiantes no se vean afectados por el evento deportivo.
Este hecho resulta relevante en el contexto de la educación, pues garantiza que los alumnos puedan seguir asistiendo a la escuela sin interrupciones por el Mundial.
La decisión de programar los partidos de esta manera busca minimizar el impacto en la rutina diaria de los estudiantes y sus familias, asegurando que puedan disfrutar del torneo sin comprometer su educación.
Consulta la publicación original en Reforma.



































