El lunes 11 de mayo de 2026, varias carreteras y autopistas del país amanecieron bloqueadas por manifestaciones y accidentes.
Los cierres afectan rutas estratégicas como México–Querétaro, México–Puebla y tramos en el norte del país. La Guardia Nacional y CAPUFE han emitido alertas para conductores.
Los bloqueos reflejan problemas sociales y económicos que se expresan en las carreteras: protestas por falta de servicios, conflictos laborales y demandas de comunidades.
Más allá del tráfico, los cierres son un recordatorio de que las vías de comunicación son también espacios de disputa política y social.
La ciudadanía exige soluciones de fondo. Los bloqueos no deben ser atendidos solo con operativos de seguridad, sino con diálogo y políticas públicas que respondan a las causas de la inconformidad.



































