Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa, se encuentra en el centro de un debate sobre su seguridad. Recientemente, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que Rocha cuenta con protección de la Guardia Nacional, contradiciendo las declaraciones de Omar García Harfuch, quien indicó que su resguardo es estatal.
Este intercambio de declaraciones resalta la confusión existente sobre el nivel de seguridad que se le proporciona al gobernador. De acuerdo con información publicada por, Harfuch, excomisionado de la Policía de la Ciudad de México, enfatizó que Rocha no tiene un resguardo federal, lo que podría implicar un riesgo en su seguridad.
La situación es relevante dado el contexto de inseguridad y violencia que enfrenta Sinaloa, donde los líderes políticos a menudo son blanco de amenazas. La discrepancia en las versiones de Sheinbaum y Harfuch podría generar inquietud entre los ciudadanos sobre la protección adecuada que recibe su gobernador.
La discusión también pone de manifiesto la coordinación entre diferentes niveles de gobierno en temas de seguridad, un aspecto crítico en un país que enfrenta retos significativos en esta área.



































