Mundial 2026 no salvará la economía: analistas alertan estancamiento

El Mundial de futbol 2026 se presenta como tabla de salvación para la economía mexicana, pero analistas y economistas advierten que el efecto será insuficiente: evitará una recesión técnica en papel, pero no el estancamiento que ya golpea con mayor fuerza a quienes menos tienen.

Un evento que beneficia a unos pocos

La derrama económica proyectada por turismo, consumo y servicios durante el torneo favorecerá principalmente a grandes cadenas hoteleras, empresas de entretenimiento y capitales transnacionales. Mientras tanto, el comercio informal, las pequeñas empresas y los trabajadores precarios —que constituyen más del 55% de la fuerza laboral en México— no verán un cambio estructural en sus condiciones. El crecimiento puntual de un evento no sustituye política económica con enfoque social.

Autoridades sin respuesta al estancamiento real

El gobierno federal y la Secretaría de Hacienda han apostado por la narrativa del Mundial como impulso económico, pero omiten que el PIB ya arrastra tasas de crecimiento raquíticas y que la inversión pública en sectores como salud, educación e infraestructura social continúa rezagada. Los analistas consultados por Milenio señalan que, sin reformas estructurales ni inversión productiva sostenida, el repunte será efímero. La pregunta que las autoridades no responden es: ¿quién diseña una política económica que no dependa de eventos deportivos para no caer en números rojos?

Lo que se debe exigir más allá del Mundial

El estancamiento económico no es un fenómeno neutral: reproduce desigualdad, precariza el empleo y profundiza la pobreza. Exigir que el Estado mexicano presente una estrategia económica de largo plazo, con inversión pública real, fortalecimiento del mercado interno y protección a trabajadores informales, es una demanda de justicia, no solo de política fiscal. Un gol en el Estadio Azteca no paga la renta ni aumenta el salario mínimo real. Mientras los reflectores apuntan al balón, la crisis estructural sigue en las sombras.