El ambicioso proyecto de Disney para llevar sus clásicos animados a la acción real ha dado un golpe de autoridad en la mesa de la industria cinematográfica. Este 1 de mayo se confirmó que el actor mexicano Diego Luna se integrará al elenco oficial de la versión live-action de “Enredados” (Tangled). Con esta incorporación, la producción no solo asegura un talento de primer nivel con reconocimiento global, sino que también refuerza su apuesta por la diversidad en sus historias más icónicas.
Un papel creado a la medida A diferencia de otros remakes donde se replican exactamente los personajes de la versión animada de 2010, la participación de Diego Luna trae consigo una sorpresa: interpretará a un personaje totalmente nuevo. Según los primeros reportes de la producción, este rol fue escrito específicamente para el actor, lo que ha desatado una ola de teorías entre los fanáticos sobre si será un aliado del reino o una nueva amenaza para los protagonistas.
Luna compartirá escena con Teagan Croft, quien dará vida a Rapunzel, y Milo Manheim, el elegido para personificar al carismático Flynn Rider. Además, se ha confirmado a la experimentada Kathryn Hahn como la malvada Madre Gothel, lo que promete una dinámica actoral de alto calibre bajo la dirección de Michael Gracey, recordado por su trabajo en The Greatest Showman.
Calendario de producción y locaciones La magia de Corona comenzará a materializarse muy pronto. El rodaje está programado para arrancar formalmente en junio de 2026, teniendo como escenario principal diversos castillos y paisajes naturales en España. Este país ha sido elegido para recrear la estética europea medieval que caracteriza a la historia, brindando el realismo que una producción de esta magnitud requiere.
El legado de Enredados La película original de 2010 fue un éxito rotundo, recaudando más de 590 millones de dólares a nivel mundial. Superar o igualar ese impacto es el reto principal de esta nueva versión. La inclusión de Luna, quien ha consolidado su relación con Disney gracias a su protagónico en la serie de Star Wars, Andor, parece ser la pieza clave para atraer tanto a las audiencias nostálgicas como a las nuevas generaciones que buscan representación latina en pantalla.


































